El ‘procés’ y las tortugas bobas

El ‘procés’ es como el cambio climático, temperaturas en aumento, sequías en unas zonas y precipitaciones torrenciales en otras, huracanes más frecuentes e intensos, aumento del nivel del mar e inundación de zonas habitadas, deshielo del Ártico, pérdida de ecosistemas con los consiguientes efectos negativos para muchas poblaciones humanas y especies animales… Antes del ‘procés’, el verano era previsible, la política iba de vacaciones y los periodistas teníamos que buscarnos la vida para llenar periódicos, teles y radios. Pero con el ‘procés’ el clima ha cambiado…

Una serpiente de verano es un término que hace referencia a noticias irrelevantes o sorprendentes que, a falta de otras, publica la prensa con el fin de llenar sus páginas durante las vacaciones de verano. El origen de la palabra parece que proviene del mítico monstruo del lago Ness, conocido como Nessie, que proverbialmente aparecía en la prensa cada año durante el mes de agosto. Nessie, al igual que el Yeti o el Bigfoot, forman parte de esas noticias intemporales relacionadas con la criptozoología, fenómeno cultural que se ocupa de la investigación de animales de existencia improbable.

El calor es una serpiente de verano que nunca falla, y este año menos. Ningún informativo se salva de la pieza con los consejos para evitarlo: no salir al mediodía, hidratarse, usar cremas solares y gorras, etc. Las vacaciones de los famosos, en bañador y tumbados sin hacer nada, son otra serpiente de verano. Como lo son los turistas borrachos en las zonas de costa. También, las colas en los aeropuertos, las huelgas de personal, las cancelaciones de los vuelos… Los incendios … Hay infinidad de serpientes de verano. Incluso, hay serpientes (literales) de dos metros que aparecen en hábitats poco habituales, en medio de Berga, por ejemplo, y siempre en verano.

Pero el ‘procés’, como el cambio climático con la naturaleza, ha mutado el sistema informativo de los veranos. Ahora, el ‘procés’ relega las serpientes de verano a una mera gacetilla. El proceso no hace vacaciones. Así, sea del lado independentista o del unionista, siempre queda un político de guardia dispuesto a ofrecer una frase ‘ingeniosa’ que el periodista, también guardia, se encarga de convertir en un titular más o menos brillante, que el lector de guardia leerá con más o menos interés.

La verdad, me gustaban más los veranos de las serpientes, aquellos en que los políticos y las noticias de invierno hacían vacaciones, y teníamos que escribir sí o sí de interesantes naderías. Si no fuera porque el proceso no hace vacaciones, este año hubiéramos centrado toda nuestra atención en el nacimiento de las tortugas bobas en la playa de Mataró. De una puesta de 173 huevos ya han nacido unos sesenta ejemplares y se prevé que en las próximas noches continúen naciendo; la mitad de las diminutas tortugas ya han llegado al agua. Todo un acontecimiento de la naturaleza que el cambio climático no ha conseguido, por suerte, destruir, pero que el proceso ha relegado a un segundo término.

Tengo un amigo que suele mirar sólo el tramo final de los informativos, se salta la política y los sucesos, y va directo a las tortugas bobas y otras serpientes de verano. Visto el panorama, no me parece un mal ejercicio…

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