El cargo de delegado de la Generalitat en Madrid, que asumió nuevamente el exPSC Ferran Mascarell desde que lo restituyó Quim Torra todavía no hace un año, quedó vacante y sus funciones las asumió la nueva consejera de la Presidencia, Meritxell Budó, a partir del 30 de abril, publicó el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC).

Ahora Budó ha pasado el testigo a uno de los hombres fuertes de su departamento, Pau Villòria, viceconsejero de la Presidencia para el Desarrollo del Autogobierno, que asume "la suplencia, por vacante" en las funciones que "corresponden a la delegación del Gobierno de la Generalitat en Madrid", según el DOGC de este 13 de mayo.

Ex-alto cargo de los departamentos de Cultura y Empresa y Conocimiento, y considerado el comisionado del 155, Villòria tiene como encargo del presidente Torra durante esta legislatura informar sobre los efectos de la aplicación del citado artículo de la Constitución, con el que el gobierno español de Mariano Rajoy destituyó al gobierno catalán de Carles Puigdemont, en octubre de 2017.

Mascarell, de quien el gobierno de Torra dijo que era un apoyo "imprescindible" durante esta legislatura, pasó de querer presentarse como candidato "independiente" a la alcaldía de Barcelona a sumarse como número 4 a la candidatura de JxCat que encabezan Joaquim Forn y Elsa Artadi.