La Fiscalía insiste que los Mossos no hicieron nada para evitar el referéndum e, incluso, dice que ayudaron a legitimarlo. Este lunes se ha retomado en la Audiencia Nacional el juicio contra el mayor Trapero, la intendenta Laplana y los exmembres de la cúpula de Interior, Pere Soler y Cèsar Puig. El ministerio público pide 10 años de prisión para Trapero, Soler y Puig por sedición porque dice que obligaron al cuerpo policial a actuar de acuerdo con los intereses del gobierno independentista.

El fiscal Miguel Ángel Carballo ha arrancado su informe final volviendo a repetir que este juicio no es contra los Mossos d'Esquadra, sino contra sus mandos y los miembros de la cúpula de Interior, que son los que dirigieron las actuaciones.

Carballo, que se ha dedicado a leer de pe a pa la sentencia del proceso que dictó el Supremo, dice que es evidente que los Mossos del 2017 no actuaban igual que los de ahora, motivo por el cual dice que estaban alineados con el gobierno de Carles Puigdemont.

Sobre el plan para detener Puigdemont y los consejeros, el fiscal asegura que es una idea que tambalea porque Trapero no dijo nada hasta que declaró ante el Supremo como testigo y todo apunta que el plan se elaboró después.