La denuncia contra 14 personas que retiraban lazos amarillos en las Terres del Ebre ha quedado en nada. El juez ha archivado la causa porque considera que no han cometido ningún delito de daños ni ningún hurto. La resolución judicial dice que la actuación sí que podría ser sancionada por la ley mordaza, pero que esto ya no depende de él.

El caso levantó polvareda, no sólo por la acción del grupo, sino porque fue la primera en que los Mossos identificaron y denunciar quién retiraba estelades y lazos. De hecho, la Fiscalía de la Audiencia Nacional investiga la policía catalana por estos hechos, porque considera que la identificación es una actuación arbitraria.

Los Mossos no han vuelto a identificar participantes de arranques de lazos, a pesar de que levantaron acta de la movilización de hace una semana en las comarcas de Girona. Unas ochenta personas tapadas con ropa blanca y equipados con escaleras y cutters retiraron lazos de municipios como la Bisbal de l'Empordà.

Por otro lado, también se ha archivado otra causa judicial, en este caso contra 16 independentistas, vecinos de la Floresta, en las Garrigues, investigados por los cortes de carretera durante la huelga del 8-N.

Los Mossos los denunciaron por desórdenes públicos. El juzgado de Rubí cierra el caso por falta de pruebas. Considera que identificar los participantes sólo porque sus vehículos estaban cerca no es suficiente.

No es la primera vez que la justicia archiva acusaciones contra participantes en la huelga del 8-N por identificaciones deficientes. También pasó en Igualada.