Le llaman Lucky Luke porque va por libre. El alcalde de Igualada y expresidente de la Diputación de Barcelona, Marc Castells, ha vuelto a justificar el apodo y ha disparado sin contemplaciones al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. En una entrevista en el diario Ara, Castells lo critica y lo acusa de haberse escorado demasiado a la izquierda, y pide un proyecto "más central".

El político igualadino se ha sacado la mascareta -en el sentido metafórico, la sanitaria no- y ha roto con una querida equidistancia que había mantenido hasta ahora a pesar de ser miembro de la dirección del PDECat. Ahora ya no, ahora cierra filas con los de Bonvehí y se erige como el único o de los pocos posconvergentes con licencia para atacar a Puigdemont. Otros compañeros de partido lo han hecho en el pasado sin demasiada suerte, veremos qué pasa con Castells.

En la entrevista, el alcalde de Igualada suelta otras perlas. Por ejemplo, cuando le preguntan: "¿Usted puede ser el candidato del PDECat a las elecciones?, responde: "He aprendido a estar preparado para todo y a punto para servir a los ciudadanos. No puedo descartar nada". Más clara, el agua.