El presidente del Gobierno en funciones y candidato socialista a las elecciones, Pedro Sánchez, ha dado por hecho este miércoles que la Fiscalía depende del poder ejecutivo. En una entrevista en RNE, Sánchez ha sido preguntado por la promesa que lanzó en el debate del lunes que el Gobierno traerá a España del expresidente catalán Carles Puigdemont, en Bélgica desde octubre de 2017.

Las palabras de Sánchez han causado irritación a las asociaciones de fiscales, que insisten en su independencia. Fuentes fiscales consideran además que estas manifestaciones dificultarán la entrega del expresidente al "verter sombras de sospecha de interferencia del poder ejecutivo" sobre la Fiscalía.

La Asociación de Fiscales, mayoritaria entre los 2.500 miembros del ministerio público ha lamentado en un comunicado "el desconocimiento de las funciones conferidas al ministerio fiscal por parte de quien hace estas manifestaciones, que no se ajustan a la realidad y generan en la ciudadanía una confusión inaceptable". La Fiscalía "es independiente y sólo depende de la legalidad", y "no cumple órdenes del Gobierno", insiste el comunicado.

La Unión Progresista de Fiscales (UPF) ha recordado también, en un mensaje en Twitter, que "el Ministerio Fiscal es autónomo del Gobierno, de cualquier Gobierno y este no puede dar órdenes a la fiscal general, que quede claro".

La Asociación Profesional Independiente de Fiscales también ha criticado las palabras del presidente en funciones: "Sánchez se equivoca. No puede dar ninguna orden al fiscal, de acuerdo con la ley: artículo 8 del Estatuto del ministerio fiscal. Quizás quiere decir saltándose la ley, pero esto es otra historia", ha escrito esta asociación en Twitter.

El presidente en funciones, también en la red social Twitter, ha matizado sus palabras: "Nadie está por encima de la ley. Puigdemont es un prófugo de la Justicia. Trabajaremos para que el sistema judicial español, con todas sus garantías, pueda juzgarlo con imparcialidad".