El excomissari José Manuel Villarejo ha reconocido las operaciones de guerra sucia por parte de varios agentes de las fuerzas de seguridad españolas para perjudicar el soberanismo y un partido en concreto, Convergència i Unió, ante un juez andorrano.

Según avanza en exclusiva el diari Ara, es la primera vez que se confiesa en sede judicial las acciones llevadas a cabo por parte de la llamada "policía patriótica".

Estarían implicados los agentes de la Dirección Operativa Adjunta (DAO) de la policía española, a cargo del comisario Eugenio Pino, y por la unidad de Asuntos Internos (UAI), bajo responsabilidad del comisario Marcelino Martín-Blas.

La declaración de Villarejo llega a raíz de la denuncia por delitos de coacciones interpuesta por la familia Cierco, accionistas de la Banca Privada de Andorra. Se presentó el octubre de 2016.

Uno de los accionistas propietarios de la BPA, Higini Cierco, presentó esta querella contra Martín-Blas, exjefe de Asuntos Internos de la Policía española, y el exagregado de Interior de la embajada de España en Andorra, el inspector Celestino Barroso. Los acusa de delitos de coacciones y de chantaje por la operación que presuntamente confeccionaron el junio del 2014 para obtener los datos de las cuentas bancarias de los familiares del expresidente Jordi Pujol.