ICL Iberia Súria & Sellent, antes denominada Iberpotash, la empresa filial de la multinacional israelí ICL que explota varias minas en la comarca del Bages, tendrá que quitar el residuo salino que ha vertido en el Cogulló (Sellent) desde el año 2008, según ha determinado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Se trata del año que la Generalitat concedió una autorización ambiental que el propio TSJC tumbó en 2013 con una sentencia que fue ratificada en 2015 por el Tribunal Supremo.

Ahora el TSJC acepta la petición de la asociación de vecinos de la Rampinya, que quería que se ejecutara la sentencia firme, cesara la actividad de extracción, se elaborara un programa de restauración y se depositara una fianza.

El auto del TSJC, además de exigir la retirada del residuo acumulado en el Cogulló durante los últimos 11 años como piden los vecinos, ratifica el 30 de junio como la fecha a partir de la cual ICL no puede seguir abocando residuos.