El pasado 13 de abril, los espectadores de Televisión Española no pudieron escuchar las declaraciones del director de la agencia Método 3, Francisco Marco, que más incómodas resultan para la presidenta del Partido Popular de Catalunya, Alícia Sánchez-Camacho.

Marco, durante su comparecencia ante la 'comisión Pujol', responsabilizó al entorno de Alícia Sánchez-Camacho de haber contratado la grabación de la conversación entre ella y Vicky Álvarez, examante de Jordi Pujol jr., en un reservado del restaurante La Camarga.

Ni L'informatiu ni el Telediario emitieron aquellas palabras de Marco. El Consejo de Informativos de TVE considera que Eladio Jareño, jefe de RTVE en Catalunya, y los responsables de los informativos de TVE en Sant Cugat son "autores de un acto de censura que contraviene las normas deontológicas del Estatuto de Información de RTVE" del ente público.

El testimonio ocultado a la audiencia de TVE contradecía la versión de Sánchez-Camacho, quien siempre ha mantenido que ignoraba que alguien estuviera grabando aquella conversación. El principal responsable de la censura denunciada por el Consejo de Informativos, Jareño, fue nombrado jefe de RTVE en Sant Cugat el pasado noviembre, después de años al servicio del PP catalán, como coordinador de presidencia y comunicación, y de haber trabajado también en Telemadrid.

Según el Consejo de Informativos, el nombramiento de Jareño produce "un conflicto de intereses que perjudica directamente el deber de los profesionales de ofrecer una información rigurosa, neutral, imparcial, plural e independiente de cualquier grupo político, económico o de presión, como recoge el Manual de estilo de RTVE".