Pregones, no pregones y contrapregones

El día del pregón de las Fiestas de la Merced me acerqué a a plaza sant Jaume. No esperaba revivir un episodio tan lamentable cómo cuando el Pleno del Ayuntamiento de Barcelona reeligió a Ada Colau como alcaldesa. La exhibición de banderas, gritos, improperios y lanzamiento de objetos a la comitiva municipal quedará en la memoria de los momentos lamentables de la historia de la ciudad. Aquello que llaman 'Ni olvido ni perdón' se podría aplicar en este caso, si bien considero que es recomendable perdonar. Olvidar, no, claro. Todo aquello que se olvida es más fácil que se vuelva a repetir.

Y no se repitió. La plaza estaba bastante llena pero la gente se podía mover con una cierta comodidad. Es normal que ese día varios colectivos exterioricen sus reivindicaciones. Se presentaron los jóvenes de Fridays4Future, con una estructura con tres sogas, para demostrar que el cambio climático nos está matando. También estuvieron unas mujeres que protestaban con pancartas sencillas por los incendios intencionados en la Amazonia. Y un grupo que denunciaba la voluntad de destinar terrenos propiedad de la Feria de Muestras de Barcelona a nuevos edificios y viviendas, en lugar de preservarlos para la naturaleza y la lucha contra la emergencia climática, precisamente.

Los que querían protestar contra la elección de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, como pregonera eran poquitos. Un señor se puso a pitar con un silbato cuando empezó la ceremonia. Le acompañaba una mujer con lazo amarillo en el pecho. Él iba de incógnito. Una amiga los retrató con el teléfono móvil y se llevó un insulto: '!Imbécil!'. Vista su soledad la pareja optó por irse.

Al final del acto, un grupo de personas llegaron a la plaza desde la Rambla y profirieron unos cuantos gritos insultantes contra las alcaldesas de Barcelona y Madrid. Los justos para que después los medios digitales del régimen pudiesen titular una noticia con el incidente. Con un compañero decidimos desplazarnos a ver el pregón alternativo que habían organizado Omnium Cultural, la Asamblea Nacional Catalana y Joan Lluís Bozzo ante el departamento de Economía y Finanzas, con Toni Albà y Lloll Beltrán de protagonistas principales. De hecho, se ve que eran dos actos: uno en honor a la protesta contra la entrada de la comitiva judicial en el departamento de hacía dos años y otro, el show teatral. Mi impresión es que era demasiado escenario para la gente que se concentró. TV3 no faltó. "Verás como hablan de miles de personas", avancé a mi amigo. Tal cual. Que el apoyo al independentismo pasa por malos momentos se demuestra más con la baja asistencia a actos como este que en la de la Diada reciente.

Que en TV3 cada día aparezca el historiador y empresario de la comunicación Toni Soler vendiendo su mensaje procesista es una de las grandes anomalías la democracia en Cataluña. Todos lo sabemos. Y vamos tirando. No se corta en exponer su posición política ante la cámara y en las redes sociales y menudea las burlas y los insultos a los que no la comparten. Tuiteó: "Esto del pregón lo eliminaría directamente. O que no lo organice el Ayuntamiento".

Debe pensar que los tendría que organizar Omnium Cultural, la Asamblea Nacional Catalana, Joan Lluís Bozzo o el Consejo por la República.

Perdón, sí, pero olvido no.

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