Nissan cerrará una fábrica de montaje de automóviles en Barcelona, según informa el periódico japonés Nikkei. La principal consecuencia de esta decisión es que dejará 3.000 trabajadores en situación de desempleo. La compañía automovilística se estaría replanteando desviar su producción española a las plantas de Renault en Francia con el objetivo de reducir un 20% su actividad hasta el 2023 y disminuir la producción en Europa. La publicación japonesa, pero, ha señalado también que Nissan y Renault viven actualmente una tensa relación comercial en plena reestructuración mundial para buscar de nuevo la rentabilidad.

Hay que tener en cuenta, al mismo tiempo, que hasta 25.000 trabajadores de la industria de componentes se ocupan actualmente de la producción derivada de Nissan, lo que les podría afectar indirectamente. Los trabajadores de la compañía permanecen en huelga desde el pasado 4 de mayo a la espera que, probablemente el 28 de mayo, la junta directiva del gigante nipón haga públicos los resultados económicos, que se prevén negativos.

La actividad en España de la compañía automovilística se encuentra prácticamente parada por la pandemia del coronavirus, pero en los últimos tiempos la planta de Barcelona solo funcionaba alrededor del 30% de su capacidad, muy por debajo del nivel de obtención de beneficios.