La misma Mireia Boya y Agustí Colomines, el ideólogo del procés, exdirector de la fundación CatDem y exdirector de la Escuela de Administración Pública de la Generalitat durante el mandato de Carles Puigdemont.

Un reciente artículo en el que la exdiputada de la CUP abogaba por la estrategia del "cuanto peor, mejor", ha desatado una oleada de reacciones, entre las que ha destacado la del periodista Antonio Maestre, que le ha dedicado un puñado de tuits y un artículo críticos contra Boya y la CUP.

Durante una enganchada en Twitter, Boya ha dicho que Maestre lo había amenazado desde una "posición de poder patriarcal", aunque el periodista de La Marea no había proferido ninguna expresión en clave machista, sino que acababa de avisar a Boya de que si lo seguía acusando de "blanquear montajes policiales", la podría denunciar ("al final me vas a pagar tú").

La periodista Marta Roqueta, por su parte, ha atribuido a Maestre intentos de vejaciones contra Boya, además de asegurar que ella había también había sufrido vejaciones en Twitter de parte de la exsenador de Podemos Óscar Guardingo y del usuario que pía bajo el alias Oriol Güell i Puig, todos ellos críticos con el procés.

"Machistas con piel de progres", los ha descrito Colomines, pero cuando Güell le ha pedido que justificara la etiqueta, Colomines ha respondido que "acosar a las mujeres independentistas" es "una práctica habitual", que "las interesadas" lo señalan y que "todos los acosadores machistas dicen no serlo". Tampoco Roqueta ha demostrado sus acusaciones.