El Juzgado Contencioso-Administrativo número 6 de Barcelona obliga al gobierno municipal de Barcelona a retirar todos los símbolos partidistas, como considera a los lazos amarillos, de los edificios del Ayuntamiento, publica El Mundo.

Según esta información, la justicia concluye que la presencia de estos símbolos vulneró derechos fundamentales de los ciudadanos, como el de igualdad, puesto que ve incuestionable que se cuelgan "para recordar a dirigentes políticos y sociales" condenados por el Tribunal Supremo y, por lo tanto, que son símbolos partidistas que se alinean con un grupo de ciudadanos y, así, excluyen a los otros de manera "inevitable".

La misma sentencia manifiesta que la exhibición de símbolos como los lazos amarillos "choca frontal y manifiestamente con los principios de neutralidad institucional y objetividad a los que está sometida la Administración Pública".

El Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por los comunes y el PSC, no volvió a colgar el lazo en el edificio de la plaza de Sant Jaume después de las últimas elecciones, pese a la existencia de un acuerdo municipal en ese sentido. Con todo, todavía hay símbolos en algunas sedes de distrito. La retirada del lazo en el edificio consistorial se solía producir después de una denuncia de la Junta Electoral en periodo de campaña.