El Palacio de Justicia de Girona alberga este martes el inicio del juicio a Charaf Fadlaoui e Ibrahim Afkir, dos jóvenes acusados de los delitos de desórdenes públicos, atentado contra la autoridad, daños y lesiones leves, presuntamente cometidos durante las protestas que tuvieron lugar en la madrugada del 17 de octubre de 2019 contra la sentencia condenatoria del Tribunal Supremo a los dirigentes del procés.

Los dos encausados, de 18 años, llevan en prisión preventiva desde octubre y ahora se enfrentan a una petición por parte de la Fiscalía de nueve años de prisión y de expulsión de España cuando hayan cumplido dos terceras parte de la condena.

Por su parte, la Generalitat de Cataluña solicita penas de tres años y medio de prisión. La portavoz y consejera de la Presidencia del gobierno catalán, Meritxell Budó, justificó esta petición de pena aduciendo que la Generalitat se responsabiliza de defender a los agentes de los Mossos d'Esquadra que ha sufrido lesiones.

Los dos encausados forman parte de un grupo de jóvenes extranjeros detenidos a raíz de los disturbios que han pasado los últimos meses en prisión preventiva, decisión que la justicia ha justificado esgrimiendo que había riesgo de fuga asociado a una falta de arraigo.

Colectivos como los CDR y Alerta Solidària han denunciado que esta situación es un exponente de "racismo institucional" y que los hechos, que los acusados niegan que hayan protagonizado, se han sobredimensionado. La ANC y Òmnium Cultural sostienen que el encarcelamiento ha sido arbitrario y, como las otras entidades, piden la absolución de los jóvenes.