El Juzgado de Instrucción número 22 de Barcelona ha archivado las 17 querellas que se presentaron contra los Mossos d'Esquadra a raíz de la interceptación de documentación que la policía catalana había enviado a incinerar el 26 de octubre de 2017 a Sant Adrià de Besòs.

Para el juez no consta que el intento de destrucción de los documentos tuviera una motivación política y no se puede concluir que las investigaciones reflejadas en los documentos pusieran de manifiesto una "desviación de poder" y que no estuvieran motivadas por el interés público. Entre la documentación requisada había informes de seguimientos a políticos y periodistas.

De hecho, expresa en su auto que la tesis de las personas que aseguran haber sido objeto de seguimientos con motivación política "ha quedado desmentida por las explicaciones aportadas". En ese sentido, indica que los Mossos recopilaron datos de personas que, por su importancia, podrían haber sido partícipes o víctimas de incidentes en el contexto de tensión del proceso soberanista.

Los demandantes recurrirán contra el archivo de las querellas.