El gobierno de la Generalitat de Cataluña ha presentado una denuncia por posible estafa contra Basic Devices, una empresa con la que cerró la semana pasada un acuerdo para el suministro de mascarillas y batas de protección por 35 millones de euros (IVA incluido), publica El País.

Según esta información, las entidades bancarias encargadas del pago -CaixaBank lo enviaba y el Banco Sabadell lo recibía- detuvieron la operación al comprobar que Basic Devices no había movido un volumen de ingresos comparable antes ni tampoco había realizado anteriormente operaciones de este tipo.

La Generalitat, añade El País citando fuentes del gobierno catalán, trata de conseguir garantías de la recepción de este material: dos millones de mascarillas de protección quirúrgicas a un euro la unidad, dos millones más de mascarillas de protección a 2,95 euros cada una y un millón y medio de batas de protección a 20 euros la unidad-. Los fondos, mientras, han quedado retenidos.

También explica que la empresa Basic Devices se presentó como una importadora de productos chinos que, inicialmente, aseguraba que podía cerrar la operación por 60 millones de euros. Finalmente, la compraventa se cerró por 35 millones pero la transacción se demoró hasta el pasado viernes porque la empresa quería recibir un pago único el jueves.

El gobierno catalán, explica también El País, se ha reunido este fin de semana con representantes de este proveedor denunciado durante cinco horas. Según fuentes gubernamentales citadas por el mismo diario, denuncias como la que ha presentado el gobierno catalán ante los Mossos d'Esquadra son habituales por seguridad. El contrato que se cerró jueves, añaden, es vigente y el gobierno han pedido garantías sobre la llegada de los fondos al fabricante y de estos productos a Cataluña, destinados a abastecer al Instituto Catalán de la Salud (ICS).