A pesar de no figurar en ninguna quiniela y que muchos ya lo dan por amortizado, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha evitado descartarse como candidato de Junts per Catalunya a la presidencia. Lo dice en vigilias de la Diada y en pleno debate sobre cuál tiene que ser la respuesta a una probable condena del Tribunal Supremo en el juicio del 1 de octubre.

Concretamente, el presidente ha dicho: "Seré donde haga falta para ayudar. Si puedo ser útil en la posición que sea, no descarto ser candidato, sólo si el objetivo es la independencia, no unas elecciones autonómicas".

No se descarta, en todo caso, si el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña no lo inhabilita por negarse a sacar el lazo amarillo. De momento, ha afirmado en una entrevista a El Punt Avui TV, que no se presentará al juicio el 25 y 26 de septiembre si este coincide con el debate de política general.

Torra insiste en la huelga de país como respuesta a una sentencia condenatoria. En este tema, el presidente entra en contradicción con la consejera de Empresa, Maria Àngels Chacón, que se manifestó contraria a la iniciativa. Según él, ya ha hablado con la compañera de partido y "ha quedado claro que todo ha sido un malentendido".

Finalmente, el presidente todavía plantea dudas sobre el pacto de JxCAT y el PSC a la Diputación de Barcelona, "que mucha gente no entendió", entre ellos el mismo Torra: "A mí me costó mucho".