Cada vez con más escasez de votos, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, saca adelante la prórroga del estado de alarma, la quinta ya, pero por el camino se ha agrietado el bloque de fuerzas que lo hicieron presidente. Los votos del PNB han permitido a Sánchez salvar la prórroga, junto con los votos de Ciudadanos, que ya anunciaron ayer. A cambio del apoyo del grupo de Inés Arrimadas, el estado de alarma se alarga sólo 15 días, hasta el 7 de junio, y no cinco semanas, hasta el final de la desescalada, como quería el ejecutivo.

Esquerra ha votado en contra, como hace dos semanas, y ha lamentado que el gobierno de Sánchez haya "escogido la derecha" en vez de la mayoría progresista y de izquierdas de la investidura, según ha dicho el portavoz al Congreso, Gabriel Rufián, que ha advertido que esto puede traer consecuencias: "Nos estamos cargando, quizás sin remedio, el espíritu de la investidura, que era dique de contención para el fascismo". En la réplica, respondiendo a las críticas de Rufián sobre la inclinación derechista del gobierno en la elección de los socios, el presidente Sánchez ha recordado al republicano que su partido también ha escogido una formación de derechas en Cataluña para formar gobierno.

JxCat también ha votado en contra de la prórroga. Su portavoz, Laura Borràs, ha replicado Sánchez diciéndole que los votantes de JxCat están "más a la izquierda" que los del PSC. "Revise sus políticas", ha dicho Borràs, que ha reprochado que Sánchez apuesta por "cero diálogo" y "cero empatía". Según la diputada, Sánchez es "pura apariencia" de progresismo cuando, a pesar de la magnitud de la crisis y su exigua mayoría parlamentaria, no ha intentado "aglutinar sensibilidades". Borràs le ha acusado de haber pretendido "colar un Covid 155".

El PP y Vox también han votado en contra de este estado de alarma que ha planteado el gobierno del PSOE y Unidas Podemos, que tampoco ha contado con el apoyo de la CUP.