Carles Puigdemont, el expresidente catalán y eurodiputado de JxCat, ha manifestado, en una entrevista concedida al diario de Perpiñán L'independant, que el acto que celebrará este sábado en aquella localidad el Consell per la República es "una celebración" y no un acto partidista, sino "transversal".

El expresidente de la Generalitat ha indicado a L'independant que el Consell no es un partido político y ha expresado un "sincero respeto" hacia los habitantes de Perpiñán, a los que ha pedido tranquilidad porque, según asegura, el acto "La república en el centro (del mundo)" será "una celebración" y quieren "que todo vaya bien", y que "deje buenos recuerda en la Cataluña del Norte".

Puigdemont considera "histórico" el encuentro, al que prevé asistir junto con sus exconsejeros Toni Comín y Clara Ponsatí, e indica que representa "un riesgo y un reto", además de destacar que será excepcional por "la carga emocional".

La convocatoria del Consell per la República, según Puigdemont, concierne en parte a todos los ciudadanos europeos, ya que acusa a España de "no respetar las reglas del juego" ni "las libertades fundamentales".

La "celebración" anunciada por Puigdemont en la prensa local ha chocado con la organización de la feria Animaliades, que según ha explicado su promotora, Mireille Pautrat, se cerró con meses de antelación, mucho antes de que el Consell se interesara por usar el Parc des Expositions de Perpinyà el mismo día.

Pautrat mantiene la celebración de Animaliades en el interior de la zona de exposiciones hasta que no le notifiquen por escrito la imposibilidad de celebrarlo. Si no lo puede hacer, según ha dicho, prevé apelar contra esa decisión en un tribunal administrativo y reclamar una indemnización al Ayuntamiento de Perpiñán o a Puigdemont por los gastos que ya ha realizado, que cifra en 30.000 euros. Asegura que un cambio de planes como ese pone en situación de riesgo la supervivencia de la empresa promotora y puestos de trabajo que dependen de ella.