El informe de la Síndica de Greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, correspondiente al año 2018 recoge varias denuncias por problemas sufridos por las personas con movilidad reducida. Durante el año pasado, la Sindicatura ha recibido quejas por el mal funcionamiento o la carencia de reparación de las averías que han sufrido varias escaleras mecánicas públicas. Las quejas han llegado de usuarios de las zonas de Sarrià, Sant Gervasi, el Guinardó y Trinitat Vella y señalan que los aparatos permanecen muchas semanas sin reparar, y por lo tanto fuera de uso, sin que sus reclamaciones sean atendidas.

"Esta situación, continuada en el tiempo, también ha provocado que muchas personas no hayan podido salir de su domicilio para hacer las compras ordinarias o para desplazarse para recibir atención médica", afirma Vilà. La Síndica ha decidido iniciar una actuación de oficio para supervisar cuál es la actuación municipal ante esta situación y cual es la razón de la no reparación dentro de un plazo de tiempo prudencial. A principios del mes de noviembre, se dirigió al área de Ecología, Urbanismo y Movilidad del Ayuntamiento para pedir la información necesaria pero todavía no ha recibido respuesta.

Personas con problemas de movilidad también han enviado quejas a la Sindicatura por el déficit de taxis adaptados que sufre la ciudad y la carencia de básculas para pesarse en los centros de atención primaria.