La Moncloa no entiende las designaciones que ha hecho este lunes el Gobierno catalán para la mesa de diálogo. "Tratándose de una mesa de diálogo entre gobiernos, lo más correcto es que los representantes formen parte de los gobiernos respectivos, del gobierno (español) y de la Generalitat", ha remarcado la vicepresidenta económica del ejecutivo estatal, Nadia Calviño, en declaraciones a los medios desde Barcelona.

La composición de la delegación catalana la encabeza el presidente Quim Torra y el vicepresidente Pere Aragonés, además de los consejeros Jordi Puigneró y Alfred Bosch. Pero los otros cuatro dirigentes anunciados no forman parte de Gobierno de la Generalitat: se trata de los diputados de Parlament Elsa Artadi, Marta Vilalta y Josep Maria Jové, junto al exdirector de gabinete de Torra y de Carles Puigdemont, Josep Rius. La delegación del Gobierno de España, en cambio, la encabeza el mismo presidente, Pedro Sánchez, los vicepresidentes Carmen Calvo y Pablo Iglesias, y tres ministros: Carolina Darias, Salvador Illa y Manuel Castells.

La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha resaltado esta mañana desde Ferraz que el Gobierno español ha cumplido lo pactado con ERC, en el sentido que la mesa de diálogo se constituya antes de que acabe febrero y que su delegación esté integrada exclusivamente por miembros del Ejecutivo.

Narbona ha querido dejar en el aire que la composición final de las dos delegaciones, ya anunciada por las dos partes, sea la que finalmente se vaya a sentar este miércoles a la mesa de diálogo en la Moncloa.

En términos similares, el PSC se muestra "decepcionado" con la delegación catalana que el Gobierno ha conformado porque hay integrantes que no forman parte del ejecutivo. La portavoz de los socialistas al Parlamento, Eva Granados, ha dicho después de conocer la composición que "parece que el gobierno español se lo toma más seriamente" y ha instado a Torra y Aragonés a "estar a la altura y aprovechar la oportunidad del diálogo". Granados ha lamentado que la "lucha en el Gobierno y entre familias independentistas" se traslade a la negociación entre gobiernos.

Los comunes también han salido a expresar su desacuerdo con los miembros que JxCat y ERC han elegido para la delegación catalana. "Entendíamos que la mesa es entre gobiernos", ha lamentado la portavoz de los comunes a la cámara, Susanna Segovia.