La consejera de la Presidencia y portavoz del gobierno catalán, Meritxell Budó, ha reconocido que no hay un orden del día consensuado con el gobierno de España para la celebración de la primera reunión de la mesa de diálogo, que tiene lugar este miércoles.

En cambio, ha afirmado que "todavía hay tiempo" para que lo haya y que "pienso que puede ser así", pero ha respondido que no tiene información sobre si se están llevando a cabo contactos para pactar el orden del día.

Budó ha evitado responder sobre un eventual rechazo por parte del gobierno español a la figura del mediador, que el presidente Quim Torra considera imprescindible y pretende que se discuta en el primer encuentro. En cuanto a alternativas al mediador, ha respondido que "ya veremos" como se resuelve el planteamiento de esta figura, evitando adelantar acontecimientos.

La consejera, que se ha referido reiteradamente a los representantes designados por el gobierno como "la parte catalana", ha indicado que los integrantes los han acordado el presidente Torra y el vicepresidente Pere Aragonés, y que "yo entiendo" que habrá "unidad de acción", y no dos voces disonantes.

Budó ha defendido que los representantes designados por Torra y Aragonés integran la composición "más efectiva para encarar el diálogo" y que el presidente y el vicepresidente "han querido abrir el abanico de participantes", hecho que ha asociado con los contactos mantenidos con las entidades soberanistas, ya que considera que "la parte catalana" no es sólo el gobierno de la Generalitat.

También ha indicado, sobre quien hará de portavoz cuando concluya el encuentro de este miércoles, que se está acabando de trabajar sobre la reunión.

"El objetivo es la resolución del conflicto político" ha afirmado Budó, además de añadir que tienen "una visión" sobre cómo lograrlo, pero ha dicho que no esperan una consecución de resultados fácil ni rápida.