Juan Carlos I de Borbón, el rey emérito de España, retiró 4,9 millones de euros de la cuenta abierta en la banca Mirabaud de Suiza a nombre de la fundación Lucum, de la que es beneficiario, durante la primera mitad del año 2012, justo antes de que fuera cerrada después del accidente que el monarca sufrió en Botsuana.

Según esta información, el depósito que está bajo la lupa del fiscal suizo Yves Bertossa, porque se sospecha que el origen de los fondos es una donación del rey Abdalá de Arabia Saudí, no tuvo nunca un saldo inferior a los 60 millones de euros.

Responsables de la banca Mirabaud trasladaron a Juan Carlos I, entonces jefe del Estado español, su incomodidad por los fondos que había depositado en aquella cuenta bancaria, que fue cerrada, mientras que la sociedad panameña Lucum fue disuelta. Entonces, Corinna Larsen recibió la donación de 65 millones procedente de aquel depósito, investigada por la fiscalía suiza.

Juan Carlos I obtuvo rendimientos de 1.465.296 euros del patrimonio oculto gracias a inversiones en productos financieros, como valores bursátiles y fondos cotizados. El Confidencial añade, citando documentos contables de Lucum, que la rentabilidad durante el primer semestre de 2012 fue del 2,14%, pero había sido del 7,7% en 2009.