El vicepresidente del gobierno de la Generalitat y coordinador nacional de ERC, Pere Aragonés, ha expresado este lunes su rechazo al establecimiento de comparaciones entre la situación de los dirigentes del proceso encerrados en prisión provisional y la de los que se marcharon al extranjero para evitar la acción de la justicia española.

Se trata de una respuesta a las declaraciones de su antiguo compañero de filas, el exconsejero Toni Comín, quien había manifestado que el "exilio" es la decisión "políticamente responsable". En una entrevista concedida a RAC1, Aragonés ha afirmado que "lo peor que podemos hacer es entrar a discutir entre nosotros y comparar las decisiones de personas que han sufrido la represión en los dos ámbitos". A pesar de esta discrepancia, Aragonés ha indicado que Comín puede contar con el apoyo de ERC.

Las palabras de Comín son similares -y, de hecho, parecen una reacción- a las que ha empleado el líder de ERC y exvicepresidente catalán, Oriol Junqueras, cuando ha reiterado que permaneció en Cataluña y se presentó en el Tribunal Supremo "por un sentido de responsabilidad con los ciudadanos".

Ante afirmaciones como esta de Junqueras, el que rechazó las comparaciones entre presos y "exiliados" fue el expresidente Carles Puigdemont, que optó, según explicó, por no decir nada al respecto hasta que saliera la sentencia del Supremo. Puigdemont también ha justificado su rol en el exterior diciendo que si se hubiera quedado en Cataluña "la visión del juicio sería diferente en toda Europa".