La portavoz de Ciudadanos a las Cortes Valencianas había sido hasta ahora concejal de Ciudadanos Independientes por Altea (CIPAL), una formación que, en las elecciones municipales del 2007, apoyó al PSPV-PSOE y, cuatro años después, al PP, con los cuales ha ejercido de concejal de Urbanismo de Altea, ciudad turística de la comarca de la Marina Baixa, a la provincia de Alicante, de unos 25.000 habitantes.

En 2012, se presentó candidata de Europe Écologie Las Verts (EELV) en las elecciones legislativas francesas por los residentes a la quinta región, que reúne los ciudadanos de aquel país en España, Portugal, Andorra y Mónaco. No salió elegida.

También militó a Equo, formación de la cual se dio de baja cuando se declararó de izquierdas.

En las elecciones europeas de 2014, iba en el tercer lugar de la lista de Ciudadanos-Partido por la Ciudadanía, que obtuvo dos diputados: Javier Nart y Carlos Girauta.

Carolina Punset va de ecologista y transparente, pero, a pesar de su locuacidad, no le gusta hablar de los negocios de su marido, Carlos Moro, un promotor y constructor inmobiliario. También tiene una empresa de catamaranes, de la cual Carolina es apoderada.

Su padre, Eduard Punset, todavía tiene una trayectoria política más sorprendente: Centristas de Catalunya-UCD, Unión de Centro Democrático (UCD) -partido por el cual fue ministro de Relaciones con las Comunidades Europeas-, CiU -formación por la cual durante un año fue parlamentario en el Congreso de los Diputados-, Centro Democrático y Social (CDS) -después de dejar CiU volvió con Adolfo Suárez- y, finalmente, Foro, una plataforma que fundó cuando era eurodiputado suarista y que nunca obtuvo ningún cargo electo.

Ahora, su hija intenta hacerse un espacio en la política con declaraciones contra el valenciano.