Endesa es objeto de una investigación iniciada por la Fiscalía de Medio Ambiente motivada por una pérdida de caudal del río Flamisell, en el Pallars Jussà. En concreto, ha abierto diligencias para esclarecer si la compañía eléctrica ha cometido un delito ecológico con la actividad de la central eléctrica de Cabdella.

El 8 de enero, la CUP de la Vall Fosca denunció que durante unas horas se había secado el río y ahora, según la ACN, la Fiscalía ha comunicado a la formación anticapitalista que abre diligencias para determinar si Endesa ha incumplido las condiciones de la concesión.

La central de Cabdella tiene fijado un caudal ecológico por concesión de 1.000 litros por segundo. La CUP ha denunciado que no se está enviando al río esta cantidad de agua y que cuando hay una avería o una parada no programada en alguna central del Flamisell "el caudal queda interrumpido y prácticamente se seca el río".

Concesiones vencidas
Cómo ha explicado recientemente un informe del Observatorio de la Sostenibilidad y ha recogido EL TRIANGLE (números 1317 y 1318, de los pasados 26 de septiembre y 3 de octubre), el 24% de la producción eléctrica de origen hidráulico rebasa el límite de la concesión y tendría que estar bajo control público.

Hay una decena de centrales que funcionan con la concesión vencida, ocho de ellas de Endesa, de manera que más de la mitad de la producción de esta compañía en Cataluña procede de instalaciones con la concesión caducada. Una de las más antiguas es, precisamente, la de Cabdella.