Los trabajadores de las minas de potasa que la empresa Iberpotash tiene en Sallent y en Vilafruns (Balsareny) están en huelga este martes 30 de junio, para reclamar más seguridad laboral después de que en tres semanas dos compañeros suyos hayan muerto en accidentes que han tenido lugar a la segunda de estas instalaciones. El 4 de junio, el minero Pau Camps, de 45 años, murió al caerle una roca que se desprendió del techo.

Los sindicatos convocaron una huelga para hoy a raíz de este siniestro pero la empresa se comprometió a mejoras en la seguridad y también económicas y laborales y los representantes de los trabajadores dejaron la huelga en suspenso a la espera del resultado de las negociaciones. La muerte de Ángel Mielgo en la misma mina de Vilafruns, también por un desprendimiento de piedras, ha decidido a CCOO y a la Intersindical-CSC a convocar nuevamente la huelga con el lema "Por la seguridad en la mina".

CCOO insta a la dirección de Iberpotash a empezar inmeditamente la negociación para implementar las medidas de seguridad y prevención de la mina que eviten nuevos accidentes y garanticen la seguridad de las personas que trabajan en ella, y asegura, en el comunicado en que convoca a la huelga, que estará atenta "a la investigación del accidente para depurar posibles responsabilidades".

La huelga afecta a 800 personas que trabajan de forma directa o indirecta en las minas. La Intersindical-CSC estudia que la huelga sea indefinida sino le satisfacen las explicaciones y propuestas de Iberpotash y la empresa auxiliar a la que ha subcontratado parte de los trabajos en las minas, Montajes Rus.

La consejera catalana de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón, considera "inexplicable" el trágico accidente del pasado jueves porque, según ella, "justamente ha tenido lugar en una de las zonas de más seguridad de la mina". El jueves explicó, en el Parlament, que la mina se ha cerrado de forma indefinida mientras se investigan las causas del siniestro, investigación que se ha encargado a auditores internacionales. "No es normal que haya dos accidentes en tanto poco tiempo", dijo Chacón.

ICL Iberia, el nombre que ha adoptado Iberpotash desde 2014, afirma en su página web que "la prevención de riesgos laborales es un pilar estratégico" de la empresa y que "hace años que refuerza y mejora el sistema de gestión de la seguridad y la salud". El estado de alarma contra la pandemia de la Covid-19 llevó a la empresa y a los trabajadores a pactar un expediente de regulación de empleo que se presentó el 25 de marzo. A partir del 14 de abril se retomó un 50% de la actividad y ahora había recuperado el ritmo de trabajo previo al estado de alarma.