El consejero de Interior, Miquel Buch, ha comparecido ante los medios este miércoles por la mañana para informar sobre la lucha contra los efectos de la explosión generada este martes en Industrias Químicas de Óxido de Etileno (Iqoxe), en el polígono sur de Tarragona, que ha causado la muerte de dos personas, una de las cuales estaba desaparecida hasta esta mañana, y ha herido a ocho más.

Después de la primera comparecencia matinal del consejero se ha confirmado que los equipos de mergencias había encontrado muerto al trabajador que estaba desaparecido.

"No podemos confirmar que se haya acabado el episodio", pero "el nivel de peligrosidad va menguando", ha asegurado Buch, que ha indicado que "no podemos garantizar que no pasa nada" y "por eso mantenemos una zona de precaución".

Buch ha confirmado, además, que los trabajos de extinción del fuego en la planta de Iqoxe siguen afectando a las mismas siete empresas que la noche anterior, donde de momento no se puede trabajar con normalidad. Por otra parte, ha respondido que no le consta que ningún elemento externo, como por ejemplo los restos de un satélite, haya causado la explosión, como se especula en las redes.

El inspector Albert Ventosa, jefe de Emergencias en Tarragona, ha explicado que están trabajando en el control del riesgo en el interior, que mantienen controlada la combustión de un tanque y que no hay combustión más allá de ese tanque. También ha especificado que se trata del único tanque afectado por la explosión originada en un reactor, el recipiente donde los productos químicos reaccionan, y que en el exterior no hay afectación ni prevén que la haya.

Ventosa ha manifestado que no conocen las causas de la explosión porque se dedican a resolver sus efectos. El inspector, aunque ha reiterarado que mantienen controlada la combustión del tanque, ha afirmado que "las condiciones de seguridad son precarias".