El Gobierno prevé aumentar en 1.227,4 millones el gasto social en los presupuestos del 2019, respecto a los últimos aprobados del 2017. Así lo ha indicado el vicepresidente catalán, Pere Aragonés, después de que el consejo ejecutivo de este lunes haya analizado el anteproyecto de ley de los presupuestos, el cual será presentado este miércoles en el Parlamento.

El Gobierno, pero, espera a saber si tendrá suficientes apoyos para tramitarlos antes de dar luz verde definitivamente al proyecto de ley correspondiente y descarta el escenario de un adelanto electoral en caso de no aprobación.

Según la documentación hecha pública, las cuentas prevén 532 millones más para Salud, 473,2 millones más para Educación y 222,2 millones más para Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, tres departamentos que acaparan el 73,6% del total de partidas.

"El gasto social se sitúa en el nivel de los máximos históricos previos a la crisis", ha destacado Aragonés, que ha aseverado: "Recuperamos el terreno perdido". El texto también prevé incorporar 4.692 docentes más que el 2017, 4.408 plazas más en el conjunto del sector público sanitario, 773 plazas al Instituto Catalán de la Salud, 750 nuevas plazas de Mossos d'Esquadra y 250 más de bomberos.

El Gobierno también ha asegurado que está "dispuesto a introducir mejoras en materia fiscal" haciendo modificaciones de IRPF y del impuesto de sucesiones y transmisiones patrimoniales. Aún así, el vicepresidente catalán no ha querido avanzar en qué sentido se harían los cambios, pero se ha comprometido a detallarlo el miércoles en el Parlamento. En caso de poderse tramitar, se incluirían en el texto durante el trámite parlamentario.

Con la presentación de este anteproyecto, el Gobierno quiere presionar a los comunes para que le permitan aprobar las cuentas.