La Policía Metropolitana de Londres ha detenido este jueves a Julian Assange, cofundador de Wikileaks, en la capital del Reino Unido después de que Ecuador le haya retirado el asilo diplomático. Refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres a raíz de una orden europea de detención emitida por Suecia, que entonces lo reclamaba por dos acusaciones de delito sexual hasta que la Fiscalía sueca desistió en 2017, Assange obtuvo el asilo gracias al entonces presidente de Ecuador, Rafael Correa, y posteriormente la nacionalidad ecuatoriana.

El actual presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, que relevó a Correa en 2017, ha justificado la retirada del asilo diplomático a Assange indicando que "violó reiteradamente convenciones internacionales y el protocolo de convivencia". Asimismo, Moreno ha explicado que el Reino Unido le ha asegurado que Assange no será extraditado a un país donde pueda sufrir torturas o ser condenado a muerte.

Durante su estancia a la embajada ecuatoriana, Assange manifestó su apoyo al proceso soberanista catalán y las autoridades ecuatorianas le pusieron como condición "que deje de intervenir en la política, la economía, en la libre determinación que tiene cada uno de los pueblos, principalmente de los países amigos", según expresó en referencia al asunto catalán y a España el presidente Moreno, que no descartaba la posibilidad de expulsar el activista.

Ecuador, además, exigió a Assamge que no hiciera declaraciones, y llegó a cortarle la conexión a Internet. Assange comparó la detención de Carles Puigdemont en Alemania con la de Lluís Companys por parte de la Gestapo nazi, y se reunió con el empresario Oriol Soler, uno de los cerebros del proceso en la sombra.