Unos 300 trabajadores de los servicios municipales del Ayuntamiento de Barcelona se han manifestado este martes para denunciar la falta de recursos que sufren en sus puestos de trabajo y expresar su malestar con el nuevo convenio laboral impulsado por el gobierno de Jaume Collboni.
Se trata de personal de servicios sociales, del área de feminismos, de las Oficinas de Atención a la Ciudadanía (OAC), de guarderías y de bibliotecas municipales. El origen del conflicto es el convenio que el ejecutivo socialista aprobó el 30 de enero con el apoyo de CCOO, UGT y CSIF.
Los manifestantes han afirmado que el texto aplica la jornada de 35 horas de manera desigual, elimina derechos de conciliación y flexibilidad en sectores con alta carga emocional y consolida la precariedad en servicios feminizados.
De Universidad a Santiago
La protesta ha arrancado en la plaza Universitat y ha finalizado en la plaza Sant Jaume, frente al Ayuntamiento, donde los participantes han leído un manifiesto. Durante el recorrido por el centro de la ciudad, los asistentes han proferido cánticos como «Collboni, cabrón, queremos negociación» y han rechazado activamente la idoneidad del texto aprobado.
Quieren una mesa de negociación específica
Los trabajadores han exigido que el gobierno local se siente a negociar con los sectores movilizados, al margen de los sindicatos que han firmado el acuerdo. En concreto, han reclamado una mesa de negociación específica para los servicios de atención directa; la aplicación real e igualitaria de las 35 horas, dado que consideran que se está beneficiando a la plantilla de los cuerpos de seguridad y perjudicando a los trabajadores de atención directa; la recuperación de los derechos de conciliación recortados; el incremento de plantilla para reducir ratios; el fin de las externalizaciones; la mejora salarial; y el cese de la Gerencia del Instituto Municipal de Servicios Sociales (IMSS).
De hecho, fuentes sindicales han explicado a la ACN que registraron una petición al Ayuntamiento para que se constituyera una mesa de negociación entre representantes de los colectivos afectados y del ejecutivo local, y que finalmente la demanda no obtuvo respuesta. Los portavoces de la movilización han aprovechado la ocasión para reunirse con representantes de Junts, ERC y los Comunes.
















