El terremoto del caso Rubiales también impacta en la Federación Catalana de Fútbol

El presidente Joan Soteras puede ser inhabilitado por el TSJC por haber continuado ilegalmente en el cargo durante la última campaña electoral

Joan Soteras

La elección de Pedro Rocha como nuevo presidente provisional de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) es una mala noticia para Joan Soteras y, en especial, para su mano derecha, José Miguel Calle, el todopoderoso director general de la Federación Catalana de Fútbol (FCF). En el pasado, Pedro Rocha fue el presidente del Comité Nacional de Fútbol Sala y aquí, según las fuentes consultadas por EL TRIANGLE, tuvo una fuerte disputa con José Miguel Calle, a quien destituyó del cargo que ocupaba en la organización.

Por consiguiente, la buena conexión Madrid-Barcelona que había con Luis Rubiales y Joan Soteras ha quedado rota, por culpa de José Miguel Calle, con la designación del empresario extremeño Pedro Rocha como nuevo presidente de la RFEF. Esto hace prever que, a partir de ahora, la FCF perderá influencia en Madrid y más después de la dimisión forzosa de Joan Soteras como vicepresidente de la federación española.

La figura de José Miguel Calle es muy controvertida. Fue la persona clave en la instrumentación de las dos elecciones -con graves denuncias de pucherazo- que encumbraron a Joan Soteras a la presidencia de la FCF. Un informe de la policía judicial del CNP, incorporado a un sumario que instruye el juzgado n. 15 de Barcelona, detalla el rápido e irregular enriquecimiento de José Miguel Calle desde que tomara las riendas de la FCF y el hecho que su esposa también figuraba como receptora de ingresos de la federación sin haber trabajado nunca.

Pucherazo electoral
La FCF es, desde hace años, un nido de conflictos. Maneja un presupuesto de 27 millones de euros y esto hace que sean muchos los intereses que están en juego, empezando por las jugosas remuneraciones y dietas que se embolsa la cúpula de la entidad.

El 22 de mayo del año pasado, se celebraron elecciones para elegir a la junta directiva de la FCF. Pero el Tribunal Catalán del Deporte (TCD), después de una cuidadosa investigación, procedió a su anulación, al constatar que, como mínimo, se habían computado 175 votos irregulares.

Las nuevas elecciones se fijaron para el 13 de febrero pasado. Según los resultados oficiales, las ganó nuevamente Joan Soteras, con 503 votos; en segunda posición quedó el candidato Juanjo Isern, con 335 votos.

Presidente y candidato a la vez
Pero, del mismo modo que ya pasó con las elecciones del año pasado, éstas también fueron impugnadas ante el TCD. Y es que, según Juanjo Isern, en las votaciones del 13 de febrero se produjeron numerosas irregularidades que ponen en cuestión la validez de los resultados.

En una resolución del TCD del mes de junio pasado, esta denuncia fue archivada y se abrió así la posibilidad de recurrir a la justicia ordinaria. La oposición ha aprovechado esta oportunidad para presentar una demanda ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Uno de los puntos determinantes de este litigio radica en la posible inhabilitación de Joan Soteras. Resulta que el TCD decretó la nulidad de las elecciones del año pasado el 12 de enero, pero Joan Soteras, en vez de dimitir inmediatamente para postularse como candidato, continuó ejerciendo de presidente hasta el 30 de enero.

Según fuentes jurídicas consultadas por EL TRIANGLE, esta petición de inhabilitación de Joan Soteras es muy probable que sea recogida por el TSJC. Entonces, se produciría un escenario muy incierto en la gobernanza de la FCF.

Los cuatro vicepresidentes también aplaudieron
No solo Joan Soteras, como presidente de la FCF y vicepresidente de la federación española, viajó de Cataluña a Madrid para asistir a la surrealista asamblea del viernes 25 de agosto, en la cual Luis Rubiales afirmó que era víctima de una “cacería” y anunció que no dimitiría.

Según ha podido saber EL TRIANGLE, un total de 12 personas vinculadas a la FCF estuvieron presentes en la asamblea celebrada en el auditorio de la Ciudad del Fútbol, en Las Rozas, en las afueras de Madrid. Además de Joan Soteras, también participaron los cuatro vicepresidentes de la FCF: Jordi Bonet, Miquel Sellarès, Luis Quiñonero y Josep Maria Espasa, que, al igual que el presidente, aplaudieron con entusiasmo la incendiaria intervención de Luis Rubiales. En esta nutrida delegación catalana en Las Rozas también figuraba, entre otros, el director general de la FCF, José Miguel Calle.

La desautorización de Joan Soteras por su actitud cómplice en el escándalo protagonizado por Luis Rubiales ha llegado al punto que el Gobierno de la Generalitat y el Parlamento de Cataluña han pedido públicamente su dimisión. Es una situación inédita e insostenible que ya veremos cómo acaba, teniendo presente que la FCF es una entidad privada.

Pero se da el caso que si, finalmente, Joan Soteras presentara su dimisión, éticamente no lo podría sustituir ninguno de sus vicepresidentes: todos ellos también participaron en la bochornosa asamblea y aplaudieron a Luis Rubiales.

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