Banco Ciudadano Europeo: un proceso consultivo sobre la estrategia del BCE

Por primera vez en la historia un Banco Central se abre a las opiniones de sus ciudadanos. Esta oportunidad no debe desaprovecharse, incluso aunque usted no sepa qué hace el Banco Central Europeo. Es un buen momento para aprenderlo y opinar sobre la forma en que hace las cosas, pues tiene una relevancia enorme en la economía y la sociedad.

El Banco Central Europeo tiene mucho poder. Sus decisiones repercuten en el precio de la vivienda, la desigualdad, el empleo y el cambio climático. A pesar de este enorme poder, la ciudadanía no puede exigirle responsabilidades directamente, ya que es una de las instituciones menos democráticas y más opacas de Europa.

Sucesos recientes están marcando una agenda de cambio en política monetaria a la que nuestro colosal banco central está reaccionando pesadamente. De hace poco más de una década para acá, los bancos centrales han acometido políticas monetarias no convencionales como los rescates bancarios o las inyecciones de liquidez mediante la flexibilización cuantitativa, ha surgido el Bitcoin y la tecnología de cadena de bloque, las cripto-monedas y los cripto-activos, hemos entrado en tipos de interés negativos, el Banco Central de China ha sacado su moneda virtual, y Facebook también ha anunciado que lo haría. Todos estos eventos son inauditos y han provocado un cambio de estrategia del BCE que se acometerá en breve.

Hay que tener en cuenta que la revolución digital todavía no ha cambiado de forma sustancial la forma en que funciona el sistema monetario y financiero. Es cierto que la digitalización está afectando a la operativa del sistema bancario, eliminando miles de puestos de trabajo, pero digitalizar los procedimientos actuales, que llevan décadas funcionando, no significa aprovechar las verdaderas posibilidades de la tecnología para transformar positivamente el sistema, para organizarlo de manera diferente, igual que colgar en la web el folleto en pdf no es digitalizar una empresa. La digitalización, cuyo potencial es enorme para transformar aspectos clave, como la transparencia en la información, la trazabilidad en los pagos, y otros mecanismos que contribuyen a crear y gestionar la confianza o el riesgo, puede abrir la puerta a nuevas formas de funcionamiento del sistema monetario, que es como el sistema operativo de la economía.

Susana Alonso

Sin embargo, la mayoría de la gente sigue sin saber cómo funciona el dinero y el crédito, por lo tanto no puede concebir otras formas de funcionamiento ni demandar políticamente un cambio. Por eso este proceso es tan importante, porque en el fondo, la cuestión de cómo se pone en circulación el dinero afecta profundamente a la distribución de la renta y la riqueza. La neutralidad del dinero no existe. Por ejemplo, está demostrado que las políticas de compra de activos que los bancos centrales pusieron en marcha tras la crisis de 2008 hicieron subir los precios de la vivienda (y de muchos otros activos). Así, en términos relativos, los propietarios de viviendas salieron beneficiados de esta medida, y los no propietarios salieron perjudicados: Cero neutralidad.

El Banco Ciudadano Europeo es un proyecto liderado por la ONG Positive Money de Bélgica que forma parte del Movimiento Internacional para la Reforma del Sistema Monetario (IMMR por sus siglas en inglés) y ha sido financiado por la Comisión Europea. Se celebrará en 5 países en total: Francia, España, Italia, Alemania y Holanda, y está diseñado para que la opinión de los ciudadanos europeos pueda influir directamente en el sistema de supervisión y regulación bancaria de la Eurozona, que nos pertenece a todos.

Durante poco más de un mes, habrá 5 seminarios de formación online de libre acceso sobre políticas monetarias y financieras y sobre el funcionamiento del BCE, en el que participarán expertos, eurodiputados y activistas, con los que los ciudadanos podrán debatir. También se podrá acceder a la plataforma online www.europeancitizensbank.eu en la que, previo registro, se podrán hacer propuestas, o sugerir preocupaciones a tener en cuenta, y apoyar las de otros. Y por último, varios participantes podrán participar en una asamblea de deliberación. Las conclusiones de esta asamblea van a ser entregadas al Banco Central Europeo para que las tenga en cuenta en el proceso de revisión de su estrategia futura.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

HOY DESTACAMOS

Deja un comentario