«Votar es normal en un país normal pero sólo si ganamos»

Han pasado dos meses desde la consulta del 9 de noviembre y nada nuevo luce bajo el sol. Òmnium Cultural hacía meses que había lanzado la campaña «Votar es normal en un país normal» y después de la votación limitada del 9N parecía obligado que se pasara a una votación centrada en la elección de los políticos y los gobernantes que tenían que poner manos a la obra en la última fase del camino hacia la independencia.

Pero, de repente, una parte de la clase política entusiasmada con el «proceso», liderada por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha echado el freno. Ya no hay prisa para votar. Votar sigue siendo normal pero hay que ir con cuidado. A ver si vamos a votar y no saldrá lo que nos conviene.

Se entiende que Oriol Junqueras esté de los nervios. Él quiere que se vote inmediatamente, que el Parlamento que salga de las urnas declare la independencia y a ver qué pasa.

Mas advierte que sólo convocará las elecciones si se pacta una lista conjunta que él quiere liderar aunque bromee proponiendo que, si es necesario, cerraría esta lista.

Además, la pujante aparición de Podemos en los sondeos electorales recientes cuestiona aún más la posibilidad de que de unos comicios pueda salir una mayoría abrumadora pro-independentista.

Así las cosas, votar es normal y urgente para algunos pero para otros sólo coinciden normalidad y necesidad si ganan sus propuestas.

A los que no veían claro que se tuviera que convocar la consulta del 9 de noviembre en las condiciones en que se hizo los acusaban de ser «antidemócratas». ¿Cómo se debe calificar la voluntad de Artur Mas de poner las urnas sólo en función de si le cuadran sus cálculos personales?

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

HOY DESTACAMOS

Deja un comentario