¡A las urnas, catalanes!

Ha llegado la hora, catalanes, de echar a Artur Mas. Es, con diferencia, el peor presidente de la Generalitat en democracia. Cuatro años lleva ya ocupando el cargo y nada bueno ha hecho. ¡Mirad el país cómo sufre y recula! ¡Mirad qué gobierno tan mediocre que tenemos! Lo del «proceso soberanista» que se ha sacado de la manga es teatro de tercera para distraer a la gente de buena fe. Mientras, Catalunya se pierde en las tinieblas y se hunde en la tristeza, la miseria y la ruina.

Esta es la semana clave. Si el Parlament tumba los Presupuestos que ha preparado el consejero Andreu Mas-Colell -que son un insulto a la inteligencia- se habrá acabado esta pesadilla. No es cuestión de tacticismo ni de hacer cálculos electorales. Es cuestión de abrir las ventanas y dejar que se airee este país, que huele a moho y que se está muriendo ahogado por falta de oxígeno.

Sólo hay una solución: liquidar democráticamente a Artur Mas y expulsar del Palacio de la plaza de Sant Jaume a su corte de corifeos. Yo era partidario de dejar que CiU agotara la legislatura, pero he llegado al convencimiento de que Catalunya ha entrado en una agonía donde, lo más práctico, es cortar con la angustia -que no lleva a ninguna parte y es una pérdida de tiempo- y dejar que la población se exprese en las urnas para conformar un nuevo Parlamento.

Una vez más, Esquerra Republicana (ERC) tiene en sus manos la decisión clave. ¿Apoyar o no apoyar los Presupuestos del 2015? ¿Dejar caer o no dejar caer al gobierno de Artur Mas? Oriol Junqueras ya se equivocó transigiendo con el «nuevo 9-N», que sólo ha servido para que Artur Mas le «robe» la cartera y la clientela. Si da «aire» a CiU, dejando que prosperen los Presupuestos, ERC acabará en el pedregal.

Los convergentes no tienen principios ni manías. Catalunya les importa un pito. Es su finca y sólo les guía el poder (y el dinero). En el Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Trias ha salvado la papeleta con un pacto presupuestario con los socialistas.., mientras en el Parlamento de Catalunya, Artur Mas festeja sin escrúpulos con los independentistas de ERC para seguir mandando, sabiendo que los Presupuestos que se pacten serán papel mojado, como ha pasado con los de este 2014.

La Generalitat de CiU tiene mucho dinero para según qué. Para subvencionar (sobornar) a los medios de comunicación privados para que «compren» y propaguen «ad nauseam» la canción del «proceso». Para pagar una suma indecente por los servicios informáticos externalizados, donde la auditora Deloitte (David Madí) y la empresa donde trabaja Joan-Antoni Rakosnik se llenan los bolsillos. Para pagar 50 millones de euros (!) por las retransmisiones deportivas de TV3. Para pagar el servicio de ambulancias más caro del Estado español (el concurso está a punto de resolverse), mientras los hospitales públicos malviven bajo mínimos. Etc, etc.

Ahora es la hora de hacer caer este gobierno de inútiles, corruptos y prepotentes. Tenemos que impedir que el presidente Artur Mas se invista de Napoleón y culmine su «jugada» de apoderarse de las instituciones -con la inestimable colaboración de la ANC– durante el periodo excepcional de 18 meses que reclama para gobernar con las manos libres. Catalunya tiene un enorme potencial para salir de este cruel callejón sin salida, pero es condición «sine qua non» echar a CiU de la Generalitat a través de las urnas.

Por supuesto. La continuidad de la comisión de investigación de la corrupción pujolista tiene que ser un punto programático transversal de todos el partidos políticos en las elecciones que hay que convocar. Oriol Junqueras debe reflexionar y actuar en consecuencia. Si se vuelve a equivocar y apuntala la permanencia de Artur Mas hasta el 2016, el tren de la historia le pasará por encima. ¡A las urnas, catalanes!

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