Seguir el día a día del periplo judicial de los presos independentistas y de los que se marcharon al extranjero requiere, sin duda, una atención especial. Cada cual tiene una situación específica, presenta recursos diferentes y tiene momentos procesales que, a pesar de ser muy pero que muy parecidos, mantienen matices diversos. Para el común de los mortales, estar al día de cómo está todo es complicado. Y es lógico.

Pero para los líderes políticos catalanes tendría que ser una obligación. Cuando menos, para saber como reaccionar a cada paso que se hace o se recibe desde los juzgados. La mayoría ya lo hacen, pero el líder de Catalunya en Comú Podem, Xavier Domènech, confesaba hace pocos días a unos periodistas que a estas alturas se ha perdido. "Ya no tengo claro quién puede hacer qué, qué situación tiene aquel en concreto y quien ha pedido qué", aseguraba lamentándose del lío judicial del caso.