Los comunes están preocupados. Están en pleno proceso de confección de las listas para las elecciones al Parlament, que tarde o temprano llegarán. Tienen un acuerdo con Podemos Cataluña para concurrir conjuntamente, y esto parece que nadie lo discute. Pero a los de Pablo Iglesias se les ha juntado en Cataluña el proceso interno para escoger las personas de Podemos que irán a las candidaturas, con el proceso congresual para elegir la nueva dirección.

Y es esta segunda cuestión la que ha hecho que el partido de izquierdas esté inmerso en una cruda batalla interna sin tregua, donde no hay liderazgos claros y donde las diferentes familias han demostrado tener un peso parecido dentro de la formación. Esto, según los comunes, puede acabar provocando que, gane quién gane el proceso congresual, se encuentren un Podemos Cataluña partido y dividido; y que una parte de la formación acabe haciendo boicot a la candidatura conjunta con los comunes, que opte por presentar una de nueva o que se vayan con el Más País de Íñigo Errejón, todavía huérfano en Cataluña. Estos tres posibles escenarios preocupan a la dirección de los comunes, que ya han pedido paz a Podemos.