El centro penitenciario madrileño de Soto del Real no albergará ningún debate electoral, ya que la Junta Electoral Central ha denegado la petición que planteó en ese sentido Jordi Sànchez, número uno por Barcelona de Junts per Catalunya en las elecciones generales de este 28 de abril.

El órgano que supervisa los procesos electorales en España considera que la propuesta de Sànchez, a quien actualmente se está juzgando en el Tribunal Supremo como dirigente del proceso, no es lo suficientemente concreta en cuanto a las características del debate planteado y a la participación de otros candidatos.

La decisión ha sido adoptada después de que en un primer momento la Junta Electoral se inhibiera y trasladara la decisión al presidente del tribunal que juzga a Sànchez, Manuel Marchena, que, a su vez, devolvió la pelota a la Junta Electoral al declararse incompetente sobre la cuestión.

Por otro lado, la Junta Electoral también ha rechazado la celebración de actos electorales delante las prisiones ni acepta las alegaciones presentadas por la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) contra la prohibición del uso de la etiqueta #prisispilitics- una modificación de la expresión "presos políticos"- por parte de los medios públicos catalanes.