Por más que se haya realizado una campaña de renovación y acoplamiento del fútbol base del FC Barcelona este verano, bien es cierto que la estructura sigue más o menos bajo la dirección de las mismas personas que antes, sin que la llegada de Patrick Kluivert haya supuesto un cambio significativo en la cadena de mando y en las funciones de cada cual.

La novedad, en efecto, es Patrick Kluivert, exjugador del Barça durante los tiempos de Louis van Gaal como entrenador del primer equipo, futbolista espectacular por su talento e intuición ofensiva pero que, por supuesto, no surgió del plantel del Barça ni puede decirse que en su momento mostrara el más mínimo interés por integrarse en la estructura formativa. No al menos hasta que hace unos pocos años restableció su residencia en Cataluña y se dedicó a tocar a las puerta de club a la busca de un puesto de trabajo y de una plaza para uno de sus hijos en el fútbol base.

Más o menos como su antecesor en un cargo que, de hecho, sigue ostentando José Mari Bakero, nombrado en verano de 2017 sustituto de Pep Segura cuando este ascendió al cargo de mànager general. Tampoco Bakero proviene del plantel, pero estuvo presionando hasta conseguir un cargo que le da el control absoluto del Barça B y de los dos equipos juveniles, A y B, mientras que el resto queda bajo la tutela de Guillermo Amor, Jordi Roura y Aureli Altimira, que son los que realmente controlan el día a día de la Masía de Sant Joan Despí.

Dos años después, Bakero sigue siendo una persona complicada de trato y de encaje que, a la hora de la verdad, no ha dado el impulso esperado al filial ni al resto de los equipos bajo su responsabilidad.

Los directivos, no obstante, tampoco se han atrevido a prescindir de sus servicios y se han limitado a no enfrentarse al problema y a inventarse un cargo de director del plantel, adjudicado a Patrick Kluivert, el recién llegado con menos experiencia y éxitos en su historial. Tanto es así que al organigrama oficial, aunque Kluivert fue presentado como jefe el 29 de julio pasado, su nombre todavía no aparece en ningún cargo ni epígrafe. No está.

En el club no se han atrevido por lo que pueda pasar, ya que el contrato de Bakero está bien atado y aunque de puertas afuera se ha convertido en el secretario técnico del Barça B tampoco aparece como tal en ninguna parte. Bakero sigue siendo, por lo tanto, el hombre más fuerte del fútbol base aunque en todas las fotos de presentación de nuevos jugadores quienes aparece es Kluivert.