El coronel de la Guardia Civil y coordinador de los diferentes cuerpos policiales que tenían que impedir la celebración del referéndum independentista del 1-O, Diego Pérez de los Cobos, ha afirmado que "si hubiera tenido mando sobre los Mossos d'Esquadra, mi primera decisión habría sido apartar al mayor (Josep Lluís) Trapero, que estaba poniendo palos a la rueda". Esta declaración la ha hecho Pérez de los Cobos en la Audiencia Nacional donde se está juzgando la anterior cúpula de los Mossos d'Esquadra por su papel durante los días álgidos del proceso independentista.

Pérez de los Cobos ha afirmado que durante los días previos a la consulta y en las reuniones que hicieron de coordinación la Guardia Civil, la Policía Nacional y los Mossos "teníamos la confianza de que los Mossos iban a actuar para evitar el referéndum... No sé si todo lo posible. Albergamos una desconfianza que fue creciendo por la actitud de Trapero en estas reuniones. Sin embargo, nunca pensamos que se llegaría al nivel de inacción del 1 de Octubre".

El coronal de la Guardia Civil ha llegado a afirmar que por parte del cuerpo de la policía de la Generalitat "no hubo colaboración por ningún lado. Hubo pasividad generalizada y en algunos casos obstruccionismo". Y sobre el dispositivo presentado por el mayor Trapero para evitar la votación asegura que "los binomios son un elemento más de un criterio de actuación inadecuado, un nombre de agentes insuficientes y el hecho perverso que se filtró a los convocantes", y que "en este momento aporto mi opinión a lo que manifiesta el fiscal superior. Le digo a Trapero que con este dispositivo no se puede impedir el referéndum y que no parece el idóneo, que tendría que modificarse", para remachar que "era un plan en el cual en ningún lado aparecía la expresión de impedir el referéndum, que era lo que pedía la Fiscalía".

Quien fue el coordinador del operativo policial durante el 1-O también ha denunciado que "se produce la sorpresa que el día 30 aparecen filtradas algunas de las pautas de este plan" dando a entender que los independentistas tenían información del operativo policial para impedir la votación del 1-O con el objetivo de poder burlar la actuación de los cuerpos policiales.