Los exconsejeros Toni Comín, Clara Ponsatí y Lluís Puig, que formaron parte del gobierno de Carles Puigdemont y se marcharon al extranjero para evitar la acción de la justicia española, han sido reclamados oficialmente por el Tribunal Supremo mediante nuevas órdenes europeas de detención, según les han comunicado las autoridades de Bélgica y Escocia.

Los tres han sido acusados de malversación por la Fiscalía, y Comín y Ponsatí también de sedición, el delito con pena más alta por el que se ha condenado a los exmiembros del gobierno Puigdemont que fueron juzgados en el Supremo. En cambio, queda al margen de las euroórdenes la también exconsejera establecida en Bélgica Meritxell Serret, a quien se atribuye sólo el delito de desobediencia, por lo que la Fiscalía no ha promovido su reclamación.

Los exconsejeros seguirán los pasos de Puigdemont, reclamado nuevamente a través de una euroórden poco después de que el Supremo dictara sentencia, y se presentarán ante las autoridades judiciales de Bélgica, en los casos de Comín y Puig, y de Escocia, en el caso de Ponsatí.