Las regiones sanitarias de Barcelona ciudad y las áreas metropolitanas norte y sur pasarán el lunes a la fase 1. El Ministerio de Sanidad ha aceptado la petición conjunta del Departamento de Salud y el Ayuntamiento de Barcelona, según ha anunciado en rueda de prensa el ministro, Salvador Illa. La Comunitat de Madrid también entrará en la primera fase, mientras que en Cataluña el Camp de Tarragona, las Terres de l'Ebre y el Alt Pirineu-Aran, avanzarán a la segunda.

El área de Barcelona cambia de fase después de haber estado una semana en la fase cero avanzada. Los últimos días, pues, la capital y los municipios de las regiones metropolitanas norte y sur han experimentado una relajación de las restricciones. Con la entrada a la fase 1, se podrán hacer encuentros de hasta 10 personas en las casas, bares y restaurantes podrán abrir las terrazas -con una ampliación de la capacidad en Barcelona- y los gimnasios retomarán la actividad.

También se autorizará la reapertura de los establecimientos comerciales y locales cerrados al público por el estado de alarma, siempre que no superen los 400 m² de superficie y podrá haber desplazamientos entre municipios de la misma región sanitaria, aunque no sea por motivos laborales. Cómo que Barcelona ciudad es una región sanitaria en sí misma, la movilidad para entrar o salir continúa limitada al trabajo.

Tres regiones sanitarias en fase 2

Por otro lado, el Camp de Tarragona, las Terres de l'Ebre y el Alt Pirineu-Aran avanzarán el lunes a la fase 2. El Ministerio de Sanidad prevé eliminar las franjas horarias de salidas para hacer paseos o deportes en esta fase, pero las mantendrá para colectivos vulnerables, como la gente mayor o las persones dependientes.

En los municipios que entren en fase 2, los vecinos podrán bañarse en la playa o a la piscina, comer o cenar dentro de un restaurante o celebrar una boda. En los encuentros con amigos o familiares podrán participar hasta 15 personas y se podrá hacer deporte en franjas horarias más anchas. A los funerales podrán asistir hasta 25 personas y se podrán visitar a los abuelos a las residencias en casos excepcionales. También empezarán a reabrir cines, teatros y monumentos, pero llenando sólo un tercio de su capacidad.