Sin citar explícitamente a su socio de gobierno, Esquerra Republicana, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha aprovechado su discurso de Fin de año para advertirlos: "No hay ninguna solución real para Cataluña que no implique reconocer el derecho de autodeterminación y su ejercicio. No podemos volver a caer en la trampa de engañarnos a nosotros mismos". Torra se refiere a la investidura en Madrid y a las negociaciones que mantiene ERC con el PSOE para facilitar la presidencia de Pedro Sánchez.

El presidente ha mostrado "disposición absoluta" al diálogo con el Estado, pero lo ha circunscrito a "contenidos concretos" y "compromiso de soluciones políticas y democráticas". "Sin un compromiso para dar la palabra a la ciudadanía sobre el futuro político de Cataluña, no hay diálogo honesto, sino tan sólo una voluntad de tapar agujeros con parches caducos", ha resaltado Torra.

En su discurso, el presidente ha sido especialmente duro con la represión, y ha calificado de "democracia secuestrada" la situación que se vive en España. "En 2019 hemos constatado con más evidencias que nunca la cara autoritaria del estado español. El mundo ha podido ver un juicio de vergüenza, una auténtica farsa jurídica, que acabó con una sentencia de más de 100 años de prisión contra personas demócratas y pacíficas que ya hace más de 2 años que viven privadas de libertad", ha recalcado en referencia al juicio del 1-O y a la sentencia del Supremo.