El plan nacionalizador que Jordi Pujol presentó a su gobierno el 3 de septiembre del 1990 alcanzaba todos los ámbitos profesionales con incidencia en la vida social catalana. Así constaba en la apartado Acción interna de la Generalitat de este plan -que publica la edición del semanario EL TRIANGLE que ha llegado este miércoles a los quioscos- donde se señalaba que una de sus actividades fundamentales era la "incidencia en la selección y destino de funcionarios clave: jueces, notarios, mandos de los Mossos d'Esquadra, médicos, maestros, secretarios de ayuntamientos, etc". Hay que "incidir sobre la administración de justicia y de orden público con criterios nacionales", se decía.

Y tenía un interés especial en el mundo de la comunicación. Por eso la primera actividad fundamental que recogía en el apartado dedicado a este sector proponía "introducir gente nacionalista con una elevada profesionalidad y una gran calidad técnica en todos los lugares clave de los medios de comunicación". Las patas de esta política de infiltración ideológica eran numerosas, desde el departamento de Presidencia de la Generalitat y el departamento de Cultura hasta la Corporación Catalana de Radio y Televisión, pasando por "otras emisoras de TV y radio", Cadena 13, Prensa Catalana SA (editora del diario Avui), Xarxa Cultural, El Temps o la Facultad de Ciencias de Comunicación de la UAB, la única universidad pública que ofrecía la carrera de Periodismo entonces.

Nada quedaba para la improvisación en este plan. En los dos capítulos anteriores de esta serie de reportajes que publica en exclusiva EL TRIANGLE se ha dado a conocer como se preveía la infiltración de la ideología de Jordi Pujol en ámbitos como la escuela o la cultura. Incluía también ámbitos como las universidades, la dirección de empresas, los sindicatos de trabajadores o la administración de la Generalitat.

El plan dedicaba un apartado para Universidad e Investigación, independiente del que dedicaba a Educación. Pujol quería que los profesores universitarios esparcieran su idea de lo que tendría que ser Cataluña: hay que "estimular el sentimiento nacional catalán de los estudiantes y profesores y promover el uso de la lengua en todos los ámbitos de la actividad académica y la investigación", y promover y ayudar "a la creación de universidades privadas, especialmente de iniciativa social, arraigada en el país".

En el mundo laboral y empresarial, el plan de nacionalización quería influir en los consejos de administración y gestión de las empresas y en las direcciones de los sindicatos de trabajadores. Lo resumía en uno de los objetivos del apartado bautizado como Mundo empresarial y profesional: "Promover organizaciones patronales, económicas y sindicales catalanas".

Se trataba de "conseguir la catalanización de los gremios, del Fomento del Trabajo Nacional, de la PIMEC, del Círculo de Economía, de la Federación de Cajas de Ahorros, de los colegios profesionales, de las Cámaras de Comercio..." y de "favorecer las estrategias sindicales que incorporen la dimensión lingüística y nacional en su política".

Se pretendía conseguir la máxima proyección exterior de Cataluña y los Países Catalanes –el documento siempre presenta Cataluña junto a los Països Catalans–. "Fomentar el conocimiento de una imagen catalana en el exterior, compuesta por elementos como el folclore, la artesanía o las artes plásticas" era una de las vías para lograrla.

No olvida la necesidad de crear nuevas infraestructuras económicas y de comunicaciones. Potenciar la Bolsa de Barcelona, los bancos y cajas de ahorros catalanas, traspasar a la Generalitat todas las competencias en materia de ferrocarriles, abrir una línea de tren de alta velocidad que una Alicante con París pasando por Valencia y Barcelona y ampliar el puerto y el aeropuerto de la capital catalana quedan consignados en este documento.

El último ámbito que se desarrolla es el de Administración (Acción interna de la Generalitat). Se trata de que "la Administración se identifique con los valores nacionales en los conceptos (trabajo, creatividad y participación), en el estilo, en las formas y en las actuaciones".