La vicepresidenta primera del gobierno central, Carmen Calvo, ha afirmado este miércoles que la reforma que pretende hacer el ejecutivo de Pedro Sánchez sobre los delitos de sedición y rebelión no está vinculada a las negociaciones que están a punto de iniciarse entre el gobierno central y el gobierno catalán para encarar el conflicto político de Cataluña.

En declaraciones a la Cadena SER, Calvo ha asegurado que la propuesta de reforma "no forma parte de la mesa de diálogo" que tiene que reunir a representantes del Estado y de la Generalitat. Calvo ha remachado que "el presidente no hablará con ningún presidente de ninguna comunidad autónoma sobre una futura reforma del Código Penal", descartando que el tema se trate en la próxima reunión con el presidente catalán, Quim Torra.

Calvo ha justificado la propuesta de reforma en el hecho que "desde Europa se envía el mensaje que ahí hay que hacer algo. Que hay que arreglar algo", y que el ejecutivo central pretende actualizar el Código Penal para "acompasar comportamientos democráticos a tipos penales como en Europa".

De este modo, Calvo ha salido al paso de las denuncias que han hecho desde la oposición en las cuales se apuntaba que esta reforma, que pretende suavizar el delito de sedición y endurecer el de rebelión, era un tipo de indulto encubierto hacia los líderes independentistas que cumplen prisión, condenados por el Tribunal Supremo.