Si el Ayuntamiento de Tarragona retiró ayer, por orden del alcalde Pau Ricomà (ERC), la pancarta a favor de los líderes independentistas presos que lucía en la fachada del consistorio acatando la orden de la Junta Electoral de Zona (JEZ), hoy lo han hecho los ayuntamientos de Girona y Lleida también para dar cumplimiento a las órdenes que han recibido de las Juntas Electorales de Zona, y que les prohibía mostrar pancartas u otros símbolos a favor de los encarcelados. El Ayuntamiento de Barcelona ya había retirado la pancarta el pasado 28 de septiembre por orden de la alcaldesa Ada Colau (BCNComú).

En el Ayuntamiento de Girona se ha descolgado la pancarta independentista a primera hora de la mañana por orden de la alcaldesa Marta Madrenas (JxCat), y en Lleida se ha hecho lo mismo hacia las nueve y media por orden del alcalde Miquel Pueyo (ERC).

Pero en algunos de los ayuntamientos de estas capitales de provincia catalanas se intentará seguir luciendo mensajes a favor de los líderes independentistas que se encuentran encarcelados a la espera de la sentencia del Tribunal Supremo por el juicio del 1-O.

En Tarragona, funcionarios independentistas han decidido que cada mañana sacarán una pancarta a favor de los encarcelados y la desplegarán durante un rato a las puertas del edificio consistorial. Mientras que en Girona se ha instalado una gran pancarta en la plaza del Vi, donde hay la sede consistorial, que cuelga desde el edificio propiedad del obispado de Girona hasta la fachada de un particular.