El año 2018 se hicieron en Cataluña 77 millones de horas extras, el 44% de las cuales no fueron pagadas. Las arcas públicas dejaron de recaudar en este concepto 167 millones de euros menos. Y, si trasladáramos estas horas extras a jornadas completas, se podrían haber creado más de 44.200 puestos de trabajo, según denuncia la UGT.

El sindicato, cuando hace un mes de la entrada en vigor de la ley que obliga las empresas a registrar el inicio y el fin de la jornada de sus trabajadores ha presentado los datos del informe 'Un mes de la obligatoriedad del registro de jornada: ponemos freno a los incumplimientos en materia de jornada y descansos!'. Para la UGT los datos presentados son demoledores y justifican la necesidad largamente reivindicada por el sindicato en Cataluña de poder hacer un control real de la jornada laboral.

El informe sitúa cuál es el estado de aplicación del registro de jornada un mes después de su entrada en vigor. Según se puede desprender de los resultados de las encuestas que han hecho a 300 delegados, el resultado es muy desigual. Algunos de ellos admiten que la dirección ni siquiera les ha reunido para hablar de cómo se implantará el sistema de registro.