La dirección de Nissan y los representantes de los trabajadores han cerrado un principio de acuerdo sobre el ERO, que afecta 2.525 trabajadores. Después de negociar ininterrumpidamente más de 25 horas, el acuerdo sobre el cierre de las plantas de Barcelona asegura que hasta diciembre del 2021 no podrán haber despidos forzosos, aunque sí bajas voluntarias. Es un tiempo que los gobiernos central y autonómico consideran suficiente para buscar una alternativa de empresa industrial que se haga cargo de las instalaciones y de la mayor parte de las ocupaciones.

Además, la empresa también acepta eliminar los topes en las indemnizaciones, como reclamaban los sindicatos. Para los menores de 50 años se ha pactado una indemnización de 60 días por año trabajado, sin límite, y también se ha mejorado el tratamiento del colectivo de entre 50 y 54 años, el más vulnerable a la hora de pensar en una recolocación, y que tampoco pueden pensar en una prejubilació por edad. Para la empresa, sólo el ajuste laboral supone un coste cercano a los 400 millones de euros.

Nissan planteó, a finales de mayo, su intención de cerrar las tres plantas que tiene en Cataluña: en la Zona franca, en Montcada i Reixac y en Sant Andreu de la Barca. Este cierre supone dejar sin trabajo 2.525 trabajadores de Nissan, y afecta unos 20.000, de la industria auxiliar del sector automovilístico. Los trabajadores de Nissan en Cataluña se movilizaron desde el primer día y dejaron claro que no pondrían nada fácil la marcha a la empresa. Desde la Generalitat y el gobierno español también se manifestó la voluntad de mirar de revertir esta decisión.

El acuerdo se tendrá que ratificar mañana por asamblea de trabajadores.