El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha quitado importancia a la petición de elecciones que le hizo el miércoles la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, quien le reprochó que pretenda seguir gobernando como si dispusiera de una mayoría en la cámara baja. En declaraciones antes de la cumbre informal de líderes de la Unión Europea en Chipre, Sánchez ha afirmado que a su ejecutivo todavía le queda «muchísimo por hacer», incluso «más allá» de 2027, y ha insistido en que la «prioridad nacional» del PP y Vox vulnera los derechos humanos.
El jefe del ejecutivo español ha destacado la labor de su gobierno desde el punto de vista del crecimiento económico, la creación de empleo y la reducción de la desigualdad, y ha defendido su actuación en Cataluña, en España y en la esfera internacional. «Creo que la apuesta por la convivencia, por la cohesión, por la transformación estructural de nuestra economía y por la proyección internacional de España en valores y principios —hoy más necesarios que nunca—, como el respeto a la legalidad internacional y la salvaguarda de los derechos humanos, justifica la acción del Gobierno de España», ha dicho en respuesta a la petición de elecciones de Nogueras.
Sánchez también ha agradecido la colaboración de Junts a lo largo de las últimas legislaturas, que, entre otras cosas, ha hecho posible desplegar el escudo social ante la guerra con Irán: «Esto no lo han hecho otros partidos que se dicen españolistas, como los partidos de la oposición, que, de nuevo, no sólo en la guerra, sino también con este real decreto ley de medidas, se han limitado a abstenerse». También ha afirmado que la relación con Junts, como con cualquier otro grupo parlamentario, «es la de trabajar diariamente para intentar sacar adelante cuestiones políticas en beneficio de los ciudadanos de Cataluña y de España».
Contra la «prioridad nacional» de PP y Vox
En cuanto al concepto de «prioridad nacional» que PP y Vox han introducido en sus pactos autonómicos en Extremadura y Aragón, Sánchez ha alertado de que pone en riesgo los derechos humanos: «Están hablando de ciudadanos de primera y de segunda clase», «y de vulnerar un principio básico de la Constitución como es la no discriminación y la igualdad entre ciudadanos, vivan donde vivan, sea cual sea su origen, su raza, orientación sexual o género».
El presidente Sánchez también ha recordado que los acuerdos señalan a entidades sociales que trabajan a favor de la diversidad y ha advertido de que, aunque ahora la discriminación afectaría a las personas migrantes, en un futuro «sin duda afectará a muchos otros colectivos que siempre han sido señalados por parte de la extrema derecha«. En este sentido, ha avanzado que su ejecutivo actuará contra cualquier ley o política que vulnere la Constitución: «El Gobierno de España actuará con la fuerza de la ley y, por supuesto, con total contundencia».
Según el jefe del ejecutivo español, los acuerdos demuestran que PP y Vox solo pueden ofrecer a España un «proyecto de involución y de reacción» que es «un auténtico desastre» para los intereses de la ciudadanía. Al respecto, Sánchez ha apuntado que «España avanza cuando mira hacia adelante, no hacia atrás; cuando reconoce derechos, no cuando los recorta; cuando ve en la diversidad y en la igualdad elementos de desarrollo económico, prosperidad y cohesión, y no cuando ve un riesgo que evidentemente no es tal».
Por otro lado, el presidente español ha reprochado al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que no se desmarque y «ampare» al expresidente español Mariano Rajoy tras su declaración en el juicio del caso Kitchen, y ha contrapuesto este apoyo del PP a su anterior cúpula con la «máxima contundencia» que ha exhibido el PSOE ante los casos de corrupción que han afectado al partido.
















