Mediapro se encuentra inmersa en un plan de reestructuración de su negocio tras los recientes cambios en la dirección, que han implicado la salida primero de Jaume Roures y después de Tatxo Benet. Una de las nuevas medidas será un recorte de la plantilla, que incluirá un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a un máximo de 250 de los 7.000 trabajadores, según ha avanzado El País.
Fundada en Barcelona hace tres décadas, ha basado gran parte de su negocio en la gestión de derechos de imagen y producción de eventos deportivos, aunque en los últimos años se ha diversificado en áreas como la producción audiovisual.
El ERE, que aún no se ha presentado aún oficialmente a las autoridades laborales, se ha comunicado hoy a los sindicatos.
Este no es el primer recorte de plantilla en los últimos meses. Mediapro comunicó el pasado mes de noviembre el inicio de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) como consecuencia de la finalización del ERTE que ha estado en vigor en los últimos meses. Entonces, Mediapro aseguró que la medida «está vinculada principalmente a la finalización definitiva de algunos de los proyectos asociados» al expediente temporal que se inició en el mes de junio, tras perder el concurso para la producción audiovisual de LaLiga.
La empresa nació de la mano de Gerard Romy y Jaume Roures, a los que después se unió Tatxo Benet. Con un equipo de cuatro personas, trabajaban en una oficina de Barcelona. Actualmente, se ha convertido en un grupo global, con más de 7.000 profesionales con presencia en 52 ciudades de 4 continentes.

















